domingo, 1 de noviembre de 2009

Nothing lasts forever, even cold November rain

Es domingo por la tarde. Son solamente las 18:30 pero es de noche. El cielo se está cayendo sobre Santander, el acceso a la calle donde vivo, desde la Avenida del Faro, se ha inundado.

Después de dos meses de otoño que no han sido tal, sino más bien una deliciosa prolongación del verano, ha empezado a llover. Por una vez los meteorólogos, desafortunadamente, han acertado en su predicción. El pronóstico para este fin de semana era de cielos despejados, sol y calor hasta el Domingo por la tarde en que se anunciaba un fuerte descenso de las temperaturas y temporal del norte con frío y lluvia.

El sábado me levanté perezoso y no salí a navegar (apenas soplaba viento) pero me había despertado al amanecer sin más sueño así que salí a hacer fotos. Nada destacable me temo, quizá esta imagen del faro de la Punta de la Cerda en la Península de la Magdalena, visto desde tierra (i).

Foto: Faro de la Punta de la Cerda en La Magdalena, Santander.

Hoy domingo no tenía nada previsto, esperaba, como un condenado a muerte, resignado, la llegada del frío y de la lluvia. Al despertarme me ha sorprendido ver que hacía sol y, cuando he salido a dar un paseo con mi perro, Nilsson, la temperatura, pese a que sólo eran las 8, alcanzaba los 20ºC.

Ese tigre que todos tenemos dentro, más pequeño o más grande, casi siempre dormido, se ha despertado y he pensado que podía burlar, un ratito solamente, al frío y la lluvia que el destino nos ha preparado, a esta máldita crisis que a veces nos atenaza el corazón y he volado hasta Pedreña para poder navegar en el Stay Calm por última vez antes del verdadero invierno.


He salido de mi puerto, feliz, de pié en popa, sintiéndome, una vez más, el rey del mundo, para navegar. Con manga corta y bermudas. Y después de navegar un rato con un escaso viento me he fondeadeo en mi playa favorita, la de mi niñez, en el Puntal y, aunque la temperatura del agua era de 15ºC, me he dado un chapuzón (pensé que me iba a dar un infarto), más por romanticismo que por placer aunque lucía un sol espléndido y la temperatura era de 26ºC. Incluso he limpiado la obra viva, la parte del casco que está sumergida.

Foto: Embarcadero de El Puntal.

Esta salida en barco de hoy me ha hecho sentirme muy bien. He creído que le robaba un último trozo de verano (de ese que Camus definiera tn bien con eso de ... "En las profundidades del invierno entendí que, dentro de mí, habitaba un verano invencible"), de calor en la piel y en el corazón, de tranquilidad, a este gélido 2009.

Al volver a puerto he recogido el barco cuidadosamente, he metido en un saco un montón de trastos que sólo se usan en verano y he limpiado la cubierta del barco.

Al marcharme, cuando subía por la pasarela desde el pantalán al muelle, me he parado, me he dado la vuelta y he mirado al Stay Calm y he sonreído mientras pensaba... "Ha sido un gran verano. Ojalá lleguen otros".

Nota: El título de este post es parte de la letra de una canción de Guns´n Roses, November Rain.

(i) Este faro toma su nombre de la pieza de artillería que, desde la guerra civil, estuvo emplazada en ese lugar protegiendo la entrada a la Bahía. Los artilleros suelen poner nombres a sus piezas, esta fue bautizada con el nombre de La Cerda.

martes, 27 de octubre de 2009

Re... Views

Este fín de semana tampoco he podido navegar, pero he salido a hacer fotos. Espero que os gusten, no son gran cosa. Son del sábado temprano.


Sony Alpha 550, Objetivo Sony 18-200, apertura f10, tiempo de exposición 6 segundos, ISO200, longitud focal 18 mm.

Sony Alpha 550, Objetivo Sony 18-200, apertura f6,3, tiempo de exposición 1/10 segundos, ISO200, longitud focal 80 mm.

PD Disculpad lo burdo del título.

domingo, 18 de octubre de 2009

Views

No hay mucho que contar de la navegación de este fin de semana . Salí, el Sábado, sobre las 10 de la mañana de mi puerto, con cielos despejados y viento del Este de 4-5 Knts (una birria).

La previsión era de viento creciente rolando a Nordeste 10-15 knts. Sobre las 12 por el Este se asomaba un frente feo feo, con unas nubes negras tremendas y empezó a subir el viento. Como no me apetecía mojarme viré en redondo y puse proa a la Bahía. (Me equivoqué, al final no hubo tormenta y quedó una tarde alucinante de Nordeste).

Aquí os dejo unas imágenes de mi nueva cámara. Adobe aún no ha publicado plugins para este modelo así que la edición que se puede hacer, por el momento, no es gran cosa.

El abra del Sardinero desde el camino a mi casa.

La playa de Mataleñas, se huele el Nordeste.

El Palacio de La Magdalena, al amanecer, camino de mi trabajo, desde el Paseo de la Reina Victoria.

El Palacio de la Magdalena y el embarcadero Real desde la Bahía.


miércoles, 7 de octubre de 2009

Otoño Azul

Llevo unas semanas sin salir a navegar. Unos días por tonterías, otros por cosas más serías... Pero hace mucho tiempo (o me lo parece a mi) que no salgo de mi puerto, en el Stay Calm, de pié en la bañera, con el piloto automático conectado y toda la maniobra lista para arbolar las velas del Stay Calm.



Me muero de ganas de salir a navegar, de oler a salitre, de sentir el sol en la cara, de no pensar en nada, sólo en el viento, en las velas, en el mar y en el barco. Y respirar profundo y contemplar toda la belleza de mi Bahía y del Azul.

El viernes al llegar de trabajo me cambiaré el reloj de pulsera, cumpliendo el rito que antecede a los días de navegación. Me acostaré pronto, nervioso. El sábado al amanecer atravesaré la ciudad, aún dormida, para llegar a mi puerto, con el corazón lleno de emoción, como las primeras veces, hace mil años, en la Escuela de Vela de la Isla de la Torre.

PD Tengo un nuevo juguete, la Alpha 550. Espero navegar este finde y subir algunas fotos de esta nueva "metralleta". Aún no está a la venta en ninguna parte del mundo más que en Japón. El pais del sol naciente, como el de esta primera foto.