lunes, 10 de marzo de 2008

Los mejores compañeros

Cuando los has visto, aunque sólo sea una vez, no consigues quitártelos de la cabeza. Cada vez que te haces a la mar piensas, quizás hoy sea el día, ojalá hoy volvamos a vernos. Pero no suele suceder. Como ocurre con casi todas las cosas buenas de verdad, un encuentro así no se produce con facilidad. Supongo que esto forma parte de su magia.

Es algo tan difícil de explicar que no estoy seguro de si seré capaz de trasmitiros las sensaciones experimentadas y creo que, quizás, sólo me entenderán los que hayan tenido la suerte de encontrarse con ellos.

En ocasiones puedes salir a intentar avistarlos, seguir las pistas y los posibles lugares que otros navegantes te indican. Es todo inútil.

El día menos indicado, en el pedacito de mar menos esperado, miras por la amura e inesperadamente ves asomar del agua un hocico y una aleta inconfundibles. Son los delfines.

El sábado fue uno de esos días. Salimos a navegar a pesar de la lluvia, de la falta de viento y del frío. Una decisión absurda. Pero de repente aparecieron por la proa, de la nada, una pareja de delfines. No entiendo por qué, quizás sean conductas aprendidas, pero cuando los ves la sensación que te inunda la mente y el corazón es inconfundible, una inmensa paz y una tremenda alegría, de esa que parece que no te cabe en el pecho. Cuando ocurrió el sábado tenía la cámara de fotos en el bolsillo, y sin embargo no quise fotografiarles, pensé que era un momento tan especial y tan feliz que no quería desaprovechar ni un segundo, me dije: no sabes cuando volverás a verlos o incluso si volverá a ocurrir, disfruta, no malgastes este regalo.

Son animales especiales, creo firmemente que tratan de comunicarse con nosotros, que en esa mirada tan profunda hay una gran inteligencia. Pero no logramos entenderlos.

Se quedaron poco tiempo, nadando y jugando alrededor del barco y tan inesperedamente como habían aparecido se marcharon.

Espero volver a encontrarme pronto con ellos.

El sábado recordé estas palabras de Arturo Pérez Reverte

El faro de la Nao

[...]Pero de pronto se agita el mar y una manada de delfines se pone a nadar junto a tu proa, con los reflejos del faro y de la luna en sus lomos al cortar la superficie del agua; las crías, más pequeñas, acompasando su movimiento al de las madres. Y tú les gritas: "Buena suerte". Y piensas que a lo mejor no todo está aún perdido, y ni siquiera la maldad, la estupidez y la ceguera bastan para destruir todas las cosas hermosas. Y luego, rompiendo el alba, casi entre dos luces, te cruzas de vuelta encontrada con otra vela que navega fanales apagados, a menos de un cable, silueta oscura indefinida entre mar y cielo. Y cuando pasa a tu altura, en ese velero desconocido brilla la luz de una linterna, una, dos, tres veces. Y tú respondes con otros tres destellos idénticos mientras la silueta del velero se aleja en la oscuridad, hacia la línea clara que comienza a insinuarse en el horizonte. Allí donde todavía están a salvo los delfines y los hombres que sueñan con ser libres. [...]

21 comentarios:

roberto dijo...

Qué cierto too lo que has dicho, Fernando.

Creo que mi barco se lo debo a los delfines. Ellos, y no yo, cambiaron la forma de pensar de mi mujer.

Un saludo

Eureka dijo...

eres sabio al dejarte inspirar por los delfines, y generoso al compartir las siempres certeras palabras de Reverte y su alma de poeta...
Eres afortunado por poder vivir tan intensamente el mundo marino.

Fernando dijo...

Querido Capitán Tan,

A ver si de una santa vez nos tomamos Usted y yo ese aperitivo que TENGO pendiente.

Un abrazo, de marinero a marinero.

Fernando dijo...

Estimada Srta. Eureka:

Siempre es un placer su visita. Está usted invitada formalmente a una singladura por estos mares del norte si algún día visita esta bendita tierra ( y bendito mar).

Un beso.

Marga dijo...

Bajando el barco de roger rabbit de barcelona a cadiz vimos una pareja, una mañana bien tempranito. La pena es que en lugar de disfrutar del momento perdimos el tiempo bajando a por las cámaras... no me volverá a pasar.
Si que son hermosos, y verlos acompañar tu proa provoca una sensación difícil de describir, pero muy muy especial.

Fernando dijo...

Hola Polen

Eso que te sucedió es lo que no quise que me pasara. Tenía la cámara en el bolsillo del pantalón del trajde de aguas y mi primer impulso fue hacer fotos pero lo pensé mejor y me quedé mirando, solo dije: que bien...

Gracias por la visita.

María dijo...

¡Vaya, vaya sorpresa! Si esto parece ya la antesala de La Taberna. Marga...Roberto...Me alegro de econtraros por aquí. Coincidimos, veo, en los gustos blogueros ;) Hola a todos.

Fernando, he leído tu comentario sobre esos simpáticos visitantes que te alegraron el día algo gris de navegación. Siempre he pensado que, efectivamente, quieren comunicarse con nosotros y que la afectividad que demuestran hacia el hombre no es casual. Yo creo que intuyen a quién tienen que demostrársela. Como con todos los animales, es necesario establecer una buena sintonía con ellos. Y ya sabemos que la de los delfines es de largo alcance ;)

Me ha gustado mucho tu post y el fragmento de nuestro colega Arturo Pérez Reverte que has seleccionado.

¡Hasta pronto!

María

PD. A este paso, el próximo encuentro va a tener que ser en la playa del Sardinero. :)

Roberto: No tengas envidia, que te he leído por ahí atrás otro comentario. Déjanos la dirección de tu blog y pasamos a saludarte ;)

Fernando dijo...

Hola María,

Eso estaría bien. Jugando encasa me atrevería a asistir.

Asñi que Roberto tiene blog... Que callado se lo tenía.

Recompensa por la dirección!!! Percebes y buen blanco (las rabas ya se las tengo prometidas al Capitán).

Muchas gracias por la visita.

roberto dijo...

Ja, ja, ja, que no, que no tengo blog, en serio, que es una broma de María. Cuántos amigos veo por aquí.

Totalmente de acuerdo con que debería haber un encuentro en Santander a la vista de lo que Fernando está consiguiendo con su blog. Sería una gozada. Pero si no, un día de estos me escapo(joder, qué difícil es con lo cerca que está)

¿De manera que Marga es Polen? Uy, uy, uy, con la caña que me dió con las fotos de la respiración boca a boca del curso de primeros auxilios...

Mejor me retiro de momento.

pirata princes dijo...

jajaja ,encima del placer que es entrar tu blog, el lujazo de leer a tus visitantes.

Dichosa la suerte que has tenido y encima la has sabido aprobechar disfrutando de ese instante tan magico,me alegro muchisimo.

Un besazo
Laura

Fernando dijo...

Bueno, bueno, lo de la cita en Santander va tomando forma, a mi dadme fechas y me encargo de todo. La verdad es que merece la pena pasar por aquí. Excelente paisaje y excelente gastronomía.

Pues eso, que sólo faltan fechas.

Un abrazo a todos.

Marga dijo...

Hombreee así que Roberto es el apasionado salvador boca a boca :-D

¿Un blog? Mira que María siempre atina.... vamosss no seas tímido y ábrenos la puerta

Cerca de mi puerto he visto algún delfín, pero no se acercan a los barcos, sino a la piscifactoria, a ver qué pillan. Tengo entendido que más de un estropicio han hecho. A ver si tengo suerte y alguno dice de acompañarme cerca de mi barco a dar una vueltecita por la bahía

Fernando dijo...

Y de la cita en santander nadie dice naaaa...?

Eureka dijo...

¿Va en serio lo de Santander?
Nosotros somos tres, marinero, mi marido y mi niña de cinco años...
:)
¿Hay espacio en su velero?

Fernando dijo...

Hay espacio, reducido, pero hay y si la cosa toma cuerpo ya buscarems espacio y otros veleros.

Falta que estos de aquí arriba sean valientes como tú.

Son of Azazel dijo...

Fernando: eres un auténtico afortunado. Hay días, momentos, que quedan para siempre impresos en la memoria. Y tú has vivido uno que, a buen seguro, guiará tus velas aún más allá de lo que esperabas. Felicidades.

Leni Qinan dijo...

Qué alegría que me echaras de menos, aquí vuelvo un ratito a meter un poco de caña, as usual. Llevo dos días trabajando como una negra -sí soy de esas tontas que prefieren subirse a los tacones a las 6 y darse la paliza todo el día a doble jornada, en lugar de quedarse en la camita hasta las 8, pero en fin, cada uno es como es-.

Éste es el motivo de que me haya tomado un día (¡un día!) para respirar y coger fuerzas. No lo que tú te piensas, sailor. Que no te vas a librar tan fácilmente de mí, jajajaja. de todos modos, muy agradecida por reprenderme a causa de mi impuntualidad al responder. En el fondo se agradece mucho, en serio. :-))

A mí también me pasó eso de perderme los delfines en el barco de Barcelona a Palma por ir a buscar la cámara. A veces nos gusta enlatar los momentos más hermosos y fugaces para poder disfrutarlos más tarde, aunque sea a riesgo de perdérnoslos. Pero quién no lo haría? la tentación es demasiado fuerte.

También los ví en el zoo ... pero no es lo mismo, ni de lejos. En el mar son la viva estampa de la felicidad y libertad. En el zoo, no.

Y Reverte forever, por supuesto. En libro, en artículo de periódico, en directo, en diferido o con tomate frito, siempre sabe a gloria.

Bss. Leni.

Leni Qinan dijo...

Fernan, ¿lo he soñado, he cogido una cogorza y no me enterado? ¿no estaba Al Pacino echando una arenga a sus chicos de fútbol americano en tu blog?

Ufffff desde que me he cortado el pelo, tengo alucinaciones ...

((si te gustó esa escena, mete en google "haka" y verás a los All Blacks poniéndose a tono antes de un partido de rugby. Es impresionante)).

XXX. Leni.

Fernando dijo...

HUmmmmm...

No sé de que me habla, Señorita. Esto es un blog naútico... Y muy serio. De una honradez.... acrisolada.

Leni Qinan dijo...

Que yo sepa, Sr. mío, el Sr. Pacino (Don Al) es una persona honorable y digno de aparecer en este, su muy estimado blog.
De los All Blacks no puedo decir lo mismo, porque no tengo el gusto de conocerlos a todos -aunque pensándolo bien, no me importaría-.

Bien, acepto pulpo como animal de compañía y un ataque de rectificación/amnesia virtual. Yo también veo marcianos últimamente, así que estamos empatados en alucinaciones.

Ah, y que conste, mi seriedad debería quedar fuera de toda duda, aunque ya sé que en algunos lugares marineros existen gran incertidumbre sobre mi formalidad y decencia, como Ud. bien sabrá.

Reciba un afectuoso saludo. (No me pongo a sus pies, porque en Gor ya me puse bastante y acabé con las rodillas despellejadas).

Fernando dijo...

Jajajaja. Bien, buen humor hasta en lunes. Eso está fenomenal.