jueves, 24 de enero de 2008

Ojalá...


Ojalá pueda seguir viendo crecer a Victoria, junto al mar. Que vuelva a quedarse dormida en mi regazo, en la playa, mientras cierro los ojos, despierto, velando su sueño, sintiendo su olor a salitre.

Que vengan muchos veranos y pueda volver a oír el rumor del mar y sus juegos en la arena blanca del Norte mientras me tumbo sintiendo el calor del sol en mi piel.

Ojalá pueda seguir navegando con ella muchas tardes, largas, cálidas y dulces. Que me siga dejando abrazarla y acariciar su pelo mientras salimos de la Bahía, frente a la Península de La Magdalena para llegar a la Isla de Mouro.

Ojalá pueda enseñarle a querer el Mar.

Ojalá...

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojalá uno pudiera enseñarle a los otros a querer lo que nosotros mismos queremos tanto, no...?
Yo creo que a esta altura de mi vida me conformo con inculcarles el respeto, al menos...y ya hasta eso es mucho pedir...
Respeto como el que se le tiene al mar....algo que evidentemente, y por lo que venís escribiendo...vos ya lo aprendiste hace mucho...

Y sobre esta entrada en especial...supongo que esos ojos azules tan expresivos fueron 100% heredados...=)

Mis felicitaciones.....desde Argentina...
Si bien solo me quedó del español el nombre y alguna que otra gota de sangre gallega, quiero mucho a España y a la gente linda que la compone...

Hasta pronto...y gracias por querer compartir lo que vivís, lo que aprendés, y lo que sentís todos los días...;)

Pía Fernandez de Sotomayor dijo...

Perdón por mi mala educación y no haberme presentado antes de escribir lo que ya posteé=)
Me llamo Pía...

escapista dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
escapista dijo...

con lo feo que es el padre y lo guapa que es ella...

Eureka dijo...

Fernando, gracias por visitar mi blog. Tu hija tiene los mismos ojos que la mía, Martina, y sí, me recuerdan al mar. Tienes un blog muy bonito y la fortuna de vivir en una de las ciudades más bonitas de España, me encanta el Cantábrico (hay un post en mi blog en que hablo de lo que me inspira el mar, uno sobre los argonautas), suerte con tu blog.

mª isabel dijo...

Olá Fernando,
antes de mais obrigada (gracias:-) pela tua visita.. adorei que tivesses gostado das fotografias...
já tinha vindo antes espreitar o teu blog e o que te posso dizer é que fiquei com uma enorme vontade de conhecer Santander, onde lamentavelmente nunca fui..!
Também vivo perto do mar (Lisboa) e em tempos fiz vela.. percebo bem o apelo do mar... Respira-se maresia neste blog!! Que agradável e fresco!
Acrescentei-te à minha lista de favoritos (está no fundo da página por causa do tamanho das fotos..-)
Deixa-me ainda dizer-te que a tua Vitória é um encanto (guapissima!!), mas.. isso já tu sabes...
Abraço
Isabel

P.S.- diz-me se compreendes português.. senão traduzo (não me responsabilizo é pelo resultado:-)

Leni Qinan dijo...

Fernando, si tu oficio es el de padre, entre otros, enhorabuena por tener una bebita tan preciosa y con esos ojos azules como el mar. ¿Cómo no vas a poder inculcarle tu amor por el mar? La primera escuela es la familia. Seguro que consigues hacer de Victoria una gran navegante (¿naveganta? ¿navegant@?), en fin, no sé si es políticamente correcto, pero tú me entiendes. Sigue así, tu blog me produce una sensación increíble de tranquilidad y buen rollo. Felicidades.

Eureka dijo...

buenas noches de viernes, repasando blogs antes de ir a descansar...
claro que te doy permiso, si quieres poner mi link, perfecto.

windi dijo...

Yo también te lo deseo: ojalá se cumplan todos tus deseos hacia ella que, viniendo de su padre, no pueden no ser buenos.

A veces a mí también me pasa: mirar al futuro y a lo que podría llegar a pasar da vértigo. Llegarán momentos en los que te preocupen cosas más serias que si comió lo suficiente o si tosió durante la noche...

Pero, mientras tanto, disfruta el día a día, que es el que crea los lazos imprescindibles para afrontar juntos los acontecimientos futuros.

Al final, lo que contará no será si amó o no el mar, sino si fue feliz. Y en eso, una gran responsabilidad la tenéis los que la acompañáis desde pequeña. Sin duda, os saldrá bien.

Un abrazo.

Fernando dijo...

Windi, no sabes cómo te agradezco el mensaje que me dejas y cómo me alegra sentirme entendido.

Tienes razón, al final no importará si amó el mar o no sino si fu efeliz.

Mientras pueda tener parte en eso será mi trabajo.

Un abrazo, Campeón.